jueves, 20 de septiembre de 2018

Esencia y piel rendida.


Caen las amantes manos,
sobre tu frente amanecida,
tejida de esencias y piel
rendida,
hasta llegar a tu pecho
liviano,
que como fragua de pasión
encendida germina como
el fruto,
en lo más humano.
Tiembla de encanto la esfera
en el trueno del aullido del
lobo estepario,
deslizándose como un crisol
en mis velos,
sin delito, sin recato,
abriéndome camino en el
deshielo del álamo de tu
tallo.

Soledad